sábado, 11 de agosto de 2012

Libertador ¿Campaña Sucia? Amenazan a la Hija de un testigo y querellante contra Ledesma


            El cartel que señalizaba en Libertador un icónico sitio para la memoria diciendo "Ingenio Ledesma. Aquí se cometieron crímenes de lesa humanidad durante el terrorismo de Estado" fue arrancado de su sitio. El irrisorio rumor puesto a circular en Libertador de que Ledesma se mudaría a Brasil intenta alarmar a una población dependiente del ingenio. Las citas de testimonios de sobreivientes recortadas hasta la deformación se suceden una tras otra por distintos medios de la ciudad en boca de altos representantes del ingenio. Una marcha a favor del ingenio y en defensa del trabajo que se muestra tan espontánea como las que tomaran por sorpresa a Videla en una plaza de mayo armada hasta la paranoia.


            Todo esta exhibición en las vísperas y hasta el mismo día en que en los diarios salieran publicadas las palabras de Blaquier cuando su indagatoria (por violación de domicilio, privación ilegal de la libertad, tormentos y homicidio) tiene un tufillo a gruesa pero orquestada campaña.
            Pero como todo no se puede preconcebir, no se esperaba que ese mismo jueves saliera publicado en un diario de circulación nacional el testimonio del “coya” Condorí, echando por tierra una de las tantas argumentalinas esparcidas por los medios por el ingenio: que este testigo había dicho que la relaciones con la empresa “eran buenas”.
            Ya sea por esta campaña gruesa, o por otra mucho más fina, el resultado de ello terminó en otra muestra de la intolerancia y el abuso del poder. Pues la hija del coya Condorí fue ayer jueves amenazada por un sujeto que esperó a que saliera del colegio donde cursa inglés, acaso a sabiendas de que había dejado su custodia en su casa con sus hijos, para bajar de su moto e increparla del modo más vil: “a vos te andaba buscando” -dijo el condottieri- “decile a tu viejo que se deje de hablar boludeces o lo cagamos matando”, y reincidió “y a vos y a tus hijos”.
            Entró la hija del coya a la institución con el bravucón repartiendo más amenazas hasta que solidarios maestros y alumnos se interpusieran entre ella y su atacante.
            No es la primera vez que esto sucede en una fecha clave a un familiar del coya Condorí, ex-sindicalista de Ledesma, ex-preso político, testigo en las causas por la desaparición de Luis Aredez, Jorge Weisz, Carlos Patrignani y Crescencio Vargas, así como querellante en una de las causas de Ledesma. Ya en mayo denunciamos el intento de secuestro de su nieto en las vísperas a la indagatoria de Lemos, ex-administrador del ingenio, y Blaquier, su dueño, y antes para la culminación del documental jujeño “Nadie Olvida Nada”.
            Por supuesto que esto no amedrenta al coya, “si yo estoy vivo es por ellos”, “ahora mi aporte en esta historia es contar lo que sé, soy muy creyente y creo que esa es mi misión, para eso estoy aquí” dice con convicción y sinceridad.
            Y es que hoy por esas ironías de la historia el temor, el olfatear los barrotes y la desesperación no surgen como amenazas para con los ex-presos políticos, sino como claras advertencias para el Poder tras el poder durante la dictadura, para el hoy autonegado amigo del “Querido Joe”.
            Quizás por esto los abogados de Blaquier se confundan ante la ironía, cuando consultamos a Condorí si había dicho que las relaciones con la empresa “eran buenas” él reprodujo más o menos su sutil testimonio: “las relaciones eran buenas”, dice que contestó a la pregunta del abogado de la firma “las relaciones eran buenas, y hasta llegábamos a algún acuerdo. Pero el problema es que nunca eso se concretaba”, allí Aredez, Weisz, Patrignani, Vargas y el coya iniciaron la lucha desde el sindicato, lucha que más temprano que tarde tendrá ganada una gran batalla.

Colectivo Radio Pueblo

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